jueves, 13 de noviembre de 2008

Nervios y agobios (Mucho tiempo sin escribir…perdonadme)

Estos días he estado ocupada con trabajos para la facultad, lo que me han llevado a pensar sobre los nervios y agobios que se tienen antes de estos.

Y he llegado a la conclusión, que los agobios no sirven de nada, que como diría Machado, todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es vivir. Y como no, caminando. Todo llega, por lo que disfrutemos del tiempo. Creo que desvalorizamos decenas de detalles que tenemos a lo largo de la semana, que las prisas y el agobio no nos dejan ver. Si voy siempre preocupada, no podré apreciar lo hermoso de mi camino a la facultad, que ciertamente es precioso. Y como este ejemplos mil. Los agobios no dejan saborear el día a día, por qué esperar siempre al fin de semana, puedo tener un gran momento en el día con más trabajo de la semana, por qué, porque como siempre, lo bueno no está en la cantidad sino en la calidad. Podemos tener un fin de semana entero y no tener una conversación enriquecedora, y un miércoles cualquiera puedes tener un rico encuentro con una persona especial, como todas lo somos, tomándote un café para aguantar mejor la siguiente hora de clase. ¡Hay tanto de lo que disfrutar!. Por lo que mirad por la ventana de casa, por la ventanilla del autobús o del coche, por la cristalera de la facultad…y sobre todo, mirad a las personas, cuantas sonrisas podemos ganar si observamos lo que tenemos un metro alrededor nuestro. Tenemos un auténtico paraíso. Espero poder compartirlo con vosotros pronto.

Felices encuentros y descubrimientos

Un abrazo.

Ester.

martes, 21 de octubre de 2008

La vocación

Me voy a atrever hablar de este tema aunque con mucho respeto ya que hay mucho hablado sobre el tema y con mucha complejidad.

Que me perdonen todos aquellos que consideren que cada uno de nosotros hemos nacido con una vocación determinada. Pues creo que el ser humano es libre bajo sus circunstancias. A mi me puede gustar mucho la medicina, pero la circunstancias me llevan a estudiar otra carrera y no por esto dejar de tener mi vocación. ¿Por qué? Por una sencilla razón, mi vocación no es ser médico, o ser matemático, sino amar mediante la medicina o mediante las matemáticas. Es decir, ser feliz, hacer mi trabajo con profesionalidad y humanidad y así poder alegrar un poco más a este mundo. No creo que estemos llamados a tener una carrera específica, esto justificaría muchas frustraciones y no creo que una circunstancia que nos haga cambiar de planes sea suficiente para pasar el resto de nuestra vida infelices. Cada uno podemos ser felices y amar allá donde estemos, buscando el lado positivo, el bien que podemos hacer estemos en donde estemos y ver como tenemos capacidades para andar por medio mundo.

Por eso os pido reflexionar sobre esto, ya que estamos rodeados de miles de preguntas como, qué quieres ser de mayor, o que querías ser cuando eras pequeño. Yo lo que quería ser de pequeña no puedo decirlo ya que no me cabe en esta página de tantas ideas que tuve. Pero en mi época actual, que la considero más que fundamental, quiero ser una cosa que no tiene el porqué de esperar al día de mañana. Quiero ser feliz, y quiero amar, y esto lo puedo hacer mientras termine la carrera, cuando la termine, cuando encuentre trabajo o me desespere buscándolo. La vocación va mucho más allá de cualquiera de estas percepciones. La vocación es el sentimiento con el cual hacemos y no justamente lo que hacemos.

Haced felices vuestro trabajo, que yo estudiaré sonriendo.

Un abrazo.

Ester F.

domingo, 12 de octubre de 2008

Digan lo que digan los demás…



http://www.youtube.com/watch?v=IVpftrxqyGk

Uno de los medios que considero fundamentales para la solución de cualquier problema, es el saber cuál es realmente la realidad, el saber analizarla y estudiarla. Por ello no me gustan los optimismos deslumbrantes, ni los pesimismos más lúgubres. Creo que con la realidad es suficiente para reconocer que no hay motivo para la desilusión. Ya que hay miles de razones por las que luchar en el día a día…. ¿Por qué? La explicación es sencilla, en cuanto nos paremos, en cualquier lugar del mundo, podremos ver buenas personas, buenas acciones, buenos sentimientos, en cualquier rincón hay esperanza y quién diga que no, perdonadme, pero miente, porque creo que sin esperanza no se puede vivir, y por ello creo, y digo que es algo intrínseco al alma. Y si nace de algo, es del amor, en cuanto se ama, nace la esperanza. Quien ha conocido el amor, quien ha recibido o dado amor, no se puede llamar desesperado, desesperanzado, porque ya tiene una chispa que en cuanto sople un poco de viento se convertirá en fuego. Ahora, qué es lo que nos hace vivir, la esperanza, o el amor. Qué es acaso esa mano que esperamos en los momentos difíciles… no puedo creer que la sociedad en la que vivo esté en decadencia, sólo puedo admitir que últimamente ha hecho poco viento, y que si nos acomodamos no ardemos como realmente merece la pena.

Seamos fuego y busquemos vientos que nos lleven donde se nos necesite.

Un abrazo.

Ester F.

sábado, 4 de octubre de 2008

La pasión…por el fútbol:

Esta misma tarde he estado en un bar de Marburg viendo un partido de la Bundes Liga. Los aficionados al igual que en España, gritaban, se levantaban, resoplaban, se cubrían la cara con las manos en señal de desesperación… pura pasión. En estos momentos se podría decir que se tienen los nervios a flor de piel y se dejan fluir los sentimientos desinhibidos por el ambiente del local.

Es increíble como un deporte puede no sólo mover masas como lo hace, sino provocar estos sentimientos. Hay, de todo esto, una cosa que me entristece, y es que en la mayoría de las casas la información deportiva del telediario es un momento sagrado, la atención es máxima, y según sea la información uno puede sentirse pleno de satisfacción por su equipo o con un cabreo monumental por los 11 que van en calzonas, que no se saben ganar los millones en opinión de sus aficionados. Pero momentos antes, probablemente durante la comida nos han comunicado en ese mismo telediario un número escalofriantes de muertes por hambre, victimas por SIDA, guerras en Áfricas, miseria en la India…y nos quedamos igual que estábamos, podemos mover la cabeza en señal de desaprobación, pero no nos levantamos de la silla, no nos enfurecemos, no mandamos callar para atender mejor, es otra noticia más. Con lo que podemos decir…el telediario no da más que noticias de desgracias.

No tengo nada en contra del fútbol, al contrario, me encanta, aunque me chirríen las sumas de dinero que se mueven en este ámbito.

Pero deseo que algún día sepamos encauzar nuestras pasiones, nuestros momentos de tensión, y mantener la esperanza en que se erradique el hambre del mismo modo que la mantenemos a la hora de esperar que nuestro equipo empate.

Ojalá durante el próximo mundial pueda ver banderas de la paz en los balcones, como las españolas que han ondeado durante la eurocopa.

Un abrazo.

Ester F.

viernes, 3 de octubre de 2008

Hola de nuevo. Ya os comenté lo que significaba el nombre de mi calle, por ello os muestro esta fotografía.
Os quiero comentar que en mi planta convivimos siete nacionalidades distintas, y aun quedan habitaciones libres. La experiencia es fantástica sobre todo en pequeñas cosas, como por ejemplo la sopresa de una chica de Ucrania al verme echar leche al café. Y la discusión de un Ucraniano y de una chica de Kazajistan en como beber el vodka.
He comido productos típicos de Rusia, comida típica de Kazajistan, té de Kenia, muucha comida alemana, mmm el jamoncito español que me trajo mi madre, y cosas que vas probando a lo largo de los días.
Yo me sientoy muy cómoda, y con ésta convivencia entiendo mucho más la diversidad de culturas, de religión, lo lejos que ha llegado el nombre de Cervantes, la globalización en sus aspectos negativos y positivos, lo importante de la educación y la comprensión ante tal diversidad, y la pena que me da que el español no sea como es el inglés la lengua de comunicación por antonomasia, aunque no perderé nunca la esperanza.
Bueno, como me has pedido Juan Carlos, iré contando más cosas sobre mi y alguna de mis reflexiones.
Un abrazo.
Ester F.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Aquí podeis ver el castillo de la ciudad de Marburg, es una auténtica preciosidad. Ya se van viendo en las copas de los árboles la llegada del otoño. Tengo el agradable presentimiento de que Marburg se convertirá en un tapíz de tocos ocres, marrones y dorados. Está rodeada de bosque, mires a donde mires hay árboles. Os iré mandando fotos de los paisajes más bonitos para que podais ir apreciando la belleza de estos parajes.
Aun no ha empezado la facultad, pero sí el frío y como no... la lluvia. Toda esta semana lloverá.
Espero ir recibiendo noticias vuestras desde España, ya que no os podeis hacer una idea lo diferente que es casi todo, y lo que agradece una tener noticias de su gente, de su tierra.
Un abrazo.
Ester F.

viernes, 26 de septiembre de 2008


Empiezo a contar cosas más concretas sobre mi estancia. Éste camino que podeis ver en la foto es el que tomo todas las mañanas para coger el autobus. Es un camino corto pero que te permite estar en plena naturaleza al menos dos veces al día.
Mi calle se llama Fuchpass, significa paso de zorros. Esta zona está totalmente rodeada de bosque, y justo donde esta mi edificio también era bosque. Mi calle se llama así porque este era justo el camino que tomaban los zorros para subir a la montaña.
Desde la ventana puedo tocar las ramas de los árboles, tengo ante mi un maravilloso tapiz verde lleno de matices. Pronto el otoño cambiará los tonos de todo este entorno y creo que puede llegar a ser más bonito aún.
Ya os iré contando más cositas.

Ester F.

jueves, 18 de septiembre de 2008

La conciencia del trabajo bien hecho.

Me asombra la profesionalidad de la gente de ésta tierra. Son capaces de transmitir el deseo de hacer el trabajo lo mejor posible. Creo que uno de los alicientes de ésta actitud es el reconocimiento de que cualquier trabajo repercute en el bienestar de la sociedad. De que sean lo que sean, son importantes, deben estar ahí, se les necesita.
Y esto es como todo, se contagia, y lo ves por todas partes. Es como la educación y la simpatía con la que te trata la gente. Los conductores ceden el paso con una amabilidad pasmosa, los conductores de autobuses esperan si ven que alguien se acerca a la parada, y en muchos casos no van a subir, pero en la próxima parada hacen lo mismo. Es la preocupación por el otro. Me encanta ésta actitud, espero poder empaparme de ella y poder transmitirla un poquito allá adonde vaya, ya que en algunos casos falta un buen poquito.
Al igual que hace unos días, va por aquí todo genial, con mucho frío eso, sí, pero muy bien.

Un besazo.

Ester F.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Desde Marburg.

Sorprendida con la acogida de la gente de esta tierra, prácticamente no me había bajado del avión, cuando estaba recibiendo ayuda por todas partes. La gente es gentil, educada, simpática. Quién me ha dicho que son fríos los alemanes. Que no den un par de besos al poco de conocerte no indica que sean menos cariñosos, y eso sí, se puede contar con ellos. La tierra es preciosa, mire por donde mire hay bosque. En la avenida principal se puede ver a un lado y a otro como la ciudad está rodeada de bosques. Estoy encantada, rodeada de gente magnifica y de una naturaleza que se sale, que va más allá de lo que tus ojos te permiten ver.

Esto es fantástico, por ahora...

Ester F.

lunes, 1 de septiembre de 2008

De vuelta...La humanidad de un pueblo de Italia.

Después de 2400 Km, creo que merece la pena hacer algún comentario, trás semejante viaje...
Parece mentira que el carácter de la gente de una zona puede ser tan diferente a la de otra que está a tan solo 100 km más allá.
Esto es lo que he sentido en la zona de La Marche, en Italia, en la región en la que he pasado este mes.
Es impresionante la educación y la servicialidad que muestran en todo momento, es una gente pendiente de echar una mano en cuanto pueda. La zona es carácteríastica por tener colinas, playas y parte de los apeninos. Para llegar a Castelraimondo había unas curvas horribles, sincenramente no es nada fácil llegar allí. De hecho hay una gran cantidad de conventos franciscanos en la zona, en busca de paz y tranquilidad para la oración.
Esta zona está poblada de pequeños pueblos, que mantienen costumbres, tradiciones, y lo más importante, la vida de una pequeña localidad. No hay aglomeraciones, no hay prisas, no hay ruidos estridentes. La gente te saluda por la calle, y te ceden el paso en cualquier local, y transimiten sencillamente tranquilidad.
Esto es lo que diferencia, a mi opinión y a grandes rasgos un pueblebecito, una pequeña ciudad de una gran metrópolis.
Es triste ver como la industralización, la masificación, las prisas y como no el estres, son capaces de deshumanizar a las ciudades. Aún así creo que por mucho subterraneo que pueda tener una ciudad, la humanidad de ella puede renacer en cualquier momento. Pero la ciudad está hecha de ciudadanos, que son los que respetan, los que sonrrien, los que saludan, los que te miran...los que están ahí para echarte una mano.
De todos nosotros depende el humanizar un poquito más nuestras ciudades, con un pequeñito esfuerzo provocaremos mucho agradecimiento, mucha alegría y deseos de volver a nuestra ciudad.
En una celebración de pentecostés me entregaron un papel en el que se podía leer: Provoca, mira más alla de tus ojos y Haz latir el corazón del mundo. Esto no es tan difícil, todos los días, con un sólo detalle podemos encontrarnos en otras personas sensaciones de ternura, de felicidad, de entrega... Todos podemos hacerlo, todos tenemos miles de momentos en los que podemos hacer feliz a alguien. Podemos hacer que una ciudad sea inolvidable sin tener ni un sólo monumento, porque tenemos una ciudad, un pueblo...lleno de personas.
Más fácil, sólo con recordar la película, Cadena de favores
Mirad más allá de vuestros ojos...Provocad...y Sed personas
Un abrazo enorme.
Ester F.

martes, 26 de agosto de 2008

Dos cristianos han sido quemados vivos en la India por ayudar a los “intocables”, la casta más baja de la sociedad hindú.

Dos cristianos han sido quemados vivos en la India por ayudar a los “intocables”, la casta más baja de la sociedad hindú.

No han sido estos asesinatos los únicos casos de violencia, sino que en tres días ya van cinco los asesinatos más la violación de una religiosa y muchos heridos.

Lo periódicos de tirada nacional no han hecho eco de la noticia: prefieren dar bombo y platillo a la presencia en los medios de comunicación de la esposa del candidato demócrata en los EEUU. Tristemente me planteo si esto no es un reflejo de la sociedad. Si los medios de comunicación sacan este tipo de noticias en primera plana, y los asesinatos en la India ni aún siquiera aparecen en el apartado internacional, quizás sea porque en España es éste tipo de información la que quiere ser leída. ¿Pero nos damos cuenta entonces de lo que pasa?

Han sido asesinadas personas por el simple hecho de acercase a un colectivo que por su nacimiento en una cultura determinada han de ser excluidas de la sociedad. Personas que valoran a los demás como tal, que basan su vida en el amor al otro, que se arriesgan día a día a la muerte, sólo por crear justicia a su alrededor.

No quiero más líderes que salgan en las revistas del corazón o que sean valorados por promesas electorales, o aquellos que se basan en una moral que ni por asomo reflejan llevar a cabo en sus vidas. Quiero líderes que luchen por la justicia, que respeten la libertad de la persona, que realcen valores como el respeto, que sean ejemplos de dialogo y búsqueda de soluciones. Y pido que los medios de comunicación sean puente de los deseos de los ciudadanos, que sepan éstos que pueden utilizarlos para hacerse oír. Tenemos voz y voto en esta sociedad y yo voto por luchar para que ésta sociedad sepa exigir unos derechos, no sólo para ella misma, sino para que aquellos que, aunque estén en el otro extremo del mundo, lo necesiten.

Ester F.

viernes, 22 de agosto de 2008

Accidente de Barajas.

Todos nos hemos estremecidos con el accidente acaecido el miércoles. Lo vemos en la televisión, como tantas otras desgracias y nos acordamos de otras tantas. Ocurren en nuestro propio país, por lo que ésta vez nos toca más de cerca. Cuando ocurren sucesos como estos no llevamos las manos a la cabeza y nos preguntamos cómo pueden suceder, cómo las medidas de seguridad en un aeropuerto pueden ser tan insuficientes y cómo parece que no se hace nada para evitarlo.

Ahora lo que yo planteo es: qué estamos haciendo cada uno de nosotros para provocar un cambio, para pedir que esta desgracia no se vuelva a repetir, y que haya la máxima seguridad y controles en los aviones.

Os pido colaboración dando vuestras opiniones, para que podamos ponerlas en común, y así nos demos cuenta de qué podemos hacer desde nuestros lugares.

Un abrazo. Ester

lunes, 4 de agosto de 2008

Apertura no oficial del Blog

Contradiciendo a mi fama de no dar ninguna noticia sobre mi persona, y conociendo mi lejano destino para los próximos once meses, os comunico que desde aquí, bien podéis saber de mí. Que antes o después sabíais que iba a caer en esto de la tecnología. Ahora sí, he elegido un Blog. Espero que realmente tome esto su sentido y pueda comunicarme con todo el mundo. Un besino enorme,
Ester