http://www.youtube.com/watch?v=IVpftrxqyGk
Uno de los medios que considero fundamentales para la solución de cualquier problema, es el saber cuál es realmente la realidad, el saber analizarla y estudiarla. Por ello no me gustan los optimismos deslumbrantes, ni los pesimismos más lúgubres. Creo que con la realidad es suficiente para reconocer que no hay motivo para la desilusión. Ya que hay miles de razones por las que luchar en el día a día…. ¿Por qué? La explicación es sencilla, en cuanto nos paremos, en cualquier lugar del mundo, podremos ver buenas personas, buenas acciones, buenos sentimientos, en cualquier rincón hay esperanza y quién diga que no, perdonadme, pero miente, porque creo que sin esperanza no se puede vivir, y por ello creo, y digo que es algo intrínseco al alma. Y si nace de algo, es del amor, en cuanto se ama, nace la esperanza. Quien ha conocido el amor, quien ha recibido o dado amor, no se puede llamar desesperado, desesperanzado, porque ya tiene una chispa que en cuanto sople un poco de viento se convertirá en fuego. Ahora, qué es lo que nos hace vivir, la esperanza, o el amor. Qué es acaso esa mano que esperamos en los momentos difíciles… no puedo creer que la sociedad en la que vivo esté en decadencia, sólo puedo admitir que últimamente ha hecho poco viento, y que si nos acomodamos no ardemos como realmente merece la pena.
Seamos fuego y busquemos vientos que nos lleven donde se nos necesite.
Un abrazo.
Ester F.
1 comentario:
Acabo de leerte, después de unos días sin mirar tu blog. Ahora veo asomar a Esther, a la que he oído de viva voz. La esperanza y su aliento curativo y arrasador escasean, pero hay demasiado individualismo basado en la salvación propia; yo, yo y yo. Pero la lucha por otro mundo mejor está abierta, a pesar del fútbol espectáculo.
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